lunes, 16 de marzo de 2015

SITIO DE DESINTERÉS N° 23: PACARÁ ANTIVARIÓLICO

Sitio de desinterés n° 23: Retoño del pacará o timbó bajo cuya sombra el Deán Saturnino Segurola aplicó, entre 1810 y 1830, la vacuna antivariólica. (Puán y Baldomero Fernández Moreno)



En la placa conmemorativa no explica si el pacará o timbó, con el tiempo, adquirió alguna propiedad curativa, como vacunarte con la antivariólica tocando la corteza, o haciéndote un tecito con la corteza, o tal vez parándote bajo su sombra (tal como hacía el Deán Saturnino Segurola), o si te da otra cosa tipo poderes, o buena energía o sueño o algo. Por ahí la placa no lo dice porque no tiene. No te da esas cosas. Pero también puede ser, que se hayan olvidado de ponerlo. No digo que sea así. Es una posibilidad. Es algo plausible. Espero que las autoridades que se encargan de estas cosas (de la división Botánica de la Munnicipalidad, o la División Placas Históricas, si es que estas Divisiones existen) subsanen esta falta. ¡Pero qué se puede esperar de la gestión Macri!

domingo, 8 de marzo de 2015

Mirá Vos nº 56.678: Minguito Tinguitella

El nombre del personaje humorístico argentino "Minguito Tinguitella" estaba registrado por los hermanos Sofovich. Al pelearse, se dividieron por mitades: Gerardo se quedó con "Minguito" y Hugo con "Tinguitella". ¡Mirá vos! (Fuente: David Mames, que lo puso como comentario en un lugar. No, no dije que fuera en Internet. Porque si es de Internet no garpa. Un comentario. Capaz que lo comentó en el café. No sé. Probabilidades de exactitud: 200 %%, por efemeridismo, me parecería una falta de respeto poner este dato hoy si fuera mentira y el respeto ante todo)

lunes, 2 de febrero de 2015

Coso 105: Alambrecito Interno de Estrellita Consumida



Como bien sabemos, no es bueno que nuestros niños pierdan un brazo o un ojo mediante el incorrecto uso de la pirotecnia; por eso debemos entrenarlos en su utilización de a poco, para que si alguna vez pierden un brazo o un ojo sea por su propia culpa. Los primeros pasos en este subnormal Arte para imbéciles pueden darse gracias al artilugio conocido como “Estrellita”: Una vara metálica cubierta de pólvora encendida, que los pequeños blanden disparando chispas y virutas metálicas al rojo, mientras tientan a la ceguera o la desfiguración. El 1º de enero podemos ver cómo los cadáveres semi-calcinados de este artefacto se juntan en los rincones de los patios o los resquicios de las baldosas de las plazas, aportando su granito de arena (junto a botellas rotas, corchos y ebrios) a la mugre post-fin de año.

Coso 104: Espoleta de Bola de Árbol de Navidad



Muchas veces –especialmente cuando se trata de bolas navideñas de mala calidad- y a la manera de frutos maduros, éstas se desprenden de nuestros árboles de Navidad, caen al piso, el gato juguetea con ellas, tal vez ruedan debajo de un mueble y no volvemos a verlas. Permanecen sin embargo, atornilladas a las ramas como el exoesqueleto de una garrapata, esta suerte de espoletas de granada con las que engrampamos la bola al árbol. Pasadas las fiestas, los usuarios más desaprensivos y pasotas ni siquiera se molestan en limpiar el árbol de estos despojos, con lo cual año a año la noble conífera made in China va acumulando espoletas, en sus extremidades tal como la ballena se va cubriendo de callosidades, o colecciona cicatrices el forajido; ¡Marcas de experiencia que demuestran que el árbol ha chupado el tuétano de la Vida!