viernes, 30 de octubre de 2015
Coso 116: Recipiente de Alcohol en Gel con Cola de Rata
No hace falta googlear “Acrotomofilia” o “Clastomanía” para entrar a un oscuro y lúbrico submundo de perversión. La búsqueda de la palabra “pocket bac sanitizer” nos conduce a un sótano similar: Aparentemente hay toda una subcultura de gente que se desinfecta las manos en cualquier momento y lugar, incluso sin necesidad de una de esas neo-pestes estilo gripe aviar que suelen ponerse de moda. Aparentemente, además, la locura de esta gente ha llegado a un extremo tal que no puede esperar los 20 segundos necesarios para abrir su bolso o mochila y buscar su recipiente de alcohol en gel, y la solución a este problema consiste en llevarlo colgado del lado de afuera; y esa es la función de la extraña “cola de rata” que caracteriza este producto. Como toda subcultura, ésta también está acompañada y tematizada por una miríada de diseños a cuál menos pertinente, que incluye animalitos, emojis y personajes de animé.
jueves, 22 de octubre de 2015
¡MACABRA REFLEXIÓN SOBRE EL FUTURO DE LOS DISPOSITIVOS MÓVILES!
ES UN SECRETO A VOCES QUE LOS MERQUEROCHIFLES DE LA GALERÍA BOND STREET SON TODOS AGENTES DE LA CIA y no hace falta que explique por qué: Porque el acariciado sueño de CONTROL CORPORATIVO TOTAL DEL INDIVIDUO a través de microchips insertados bajo la piel –o del recto- sólo se conseguirá gracias a una maniobra de pinzas: De un lado, la de los dispositivos digitales portátiles; y del otro, la de la naturalización de la “body modificcation”, con piercings, tattooings y deformings de toda clase: sólo falta que se combinen ambas tecnologías y ¡presto! No hará falta cámara ni seguimiento por radar ni diabólica tarjeta SUBE alguna para que tu jefe te mande un mensaje (vía recto) reclamándote “¿Así que enfermo, Fernández? ¿Y por qué acá en la pantallita –la que tengo insertada en el recto- me figura que está clavándose una bondiola completa SIN HUEVO en la Costanera? ¡Lo quiero acá en quince minutos, Fernández! Para que me lustre el microchip, no el del recto, el otro”.
(Y no me pongo a hablar del tema de que esta tecnología ya ha sido probada con éxito en mascotas, para que sus dueños las localicen fácilmente, simplemente porque no hace falta aclarar que el gremio veterinario también labura full time para la CIA, y no te voy a andar explicando por qué: Porque todos los gremios relacionados con perros –criadores, paseadores, entrenadores- ya vienen con un trasfondo medio autoritario y de ultraderecha y nazi)
Afortunadamente nada de eso ocurrirá: La gente es vulnerable a modas & tendencias, pero más vulnerable aún es al tema de que las manos son un lastre: Sí, las manos, las manos, las manos, esos simpáticos flecos ornamentales de carne. Nadie sabe qué hacer con las manos y por eso la gente toma alcohol y fuma en las reuniones no laborables (en las que está mal visto teclear una computadora u hombrear bolsas): para hacer algo con las manos, que sino quedan como unos colgajos a los costados del cuerpo. Salvo en las reuniones de orgía, porque ahí está bien visto usar las manos para cosas, o en las reuniones tipo “Fight Club”.
Y ahora que los vicios destrucores del cuerpo vienen en picada, las maquinitas personales han han venido a solucionar el tema de la “angustia manual”: Si no fumás, siempre podés sacar tu aparatito y teclear cosas o hacer como que tecleás. ¿Y qué va a hacer el ser humano si ya no necesita teclear (sino lanzar una orden cerebral o realizar un movimiento de intestino) para subir sus fotos a la “Nube” o jugar a los caramelitos Locos o lo que puta mierda sea que quiera hacer? No sé, yo te voy a decir lo que NO va a hacer: No va a hacer cosas con las manos y se va a sentir horriblemente incómodo.
Salvo que se ponga de moda, no sé, el tejido, pero ahí tampoco, por lo del calentamiento global. Así que tranquilos, no van a hacer eso del chip en el recto. O sí, pero por deporte. Y con esto doy por terminada la charla de hoy.
(Y no me pongo a hablar del tema de que esta tecnología ya ha sido probada con éxito en mascotas, para que sus dueños las localicen fácilmente, simplemente porque no hace falta aclarar que el gremio veterinario también labura full time para la CIA, y no te voy a andar explicando por qué: Porque todos los gremios relacionados con perros –criadores, paseadores, entrenadores- ya vienen con un trasfondo medio autoritario y de ultraderecha y nazi)
Afortunadamente nada de eso ocurrirá: La gente es vulnerable a modas & tendencias, pero más vulnerable aún es al tema de que las manos son un lastre: Sí, las manos, las manos, las manos, esos simpáticos flecos ornamentales de carne. Nadie sabe qué hacer con las manos y por eso la gente toma alcohol y fuma en las reuniones no laborables (en las que está mal visto teclear una computadora u hombrear bolsas): para hacer algo con las manos, que sino quedan como unos colgajos a los costados del cuerpo. Salvo en las reuniones de orgía, porque ahí está bien visto usar las manos para cosas, o en las reuniones tipo “Fight Club”.
Y ahora que los vicios destrucores del cuerpo vienen en picada, las maquinitas personales han han venido a solucionar el tema de la “angustia manual”: Si no fumás, siempre podés sacar tu aparatito y teclear cosas o hacer como que tecleás. ¿Y qué va a hacer el ser humano si ya no necesita teclear (sino lanzar una orden cerebral o realizar un movimiento de intestino) para subir sus fotos a la “Nube” o jugar a los caramelitos Locos o lo que puta mierda sea que quiera hacer? No sé, yo te voy a decir lo que NO va a hacer: No va a hacer cosas con las manos y se va a sentir horriblemente incómodo.
Salvo que se ponga de moda, no sé, el tejido, pero ahí tampoco, por lo del calentamiento global. Así que tranquilos, no van a hacer eso del chip en el recto. O sí, pero por deporte. Y con esto doy por terminada la charla de hoy.
lunes, 28 de septiembre de 2015
martes, 22 de septiembre de 2015
Coso 115: Cubo de Hielo Luminoso
Presente en casamiento de lujo o eventos festivos donde la decadencia es Reina, este objeto es el hijo corrupto de la tecnología del LED, que ha dotado de una nueva energía la iluminación de negocios y las luces policiales. No sólo transforma en grotesco árbol de Navidad uno de los recintos más sagrados del Hombre (el vaso), despojándolo completamente de su dignidad, sino que su presencia -gracias a una interpretación perversa del principio de Arquímedes- asegura la ausencia del elemento que ayuda a tragar con más deleite su contenido: el hielo no luminoso, o “hielo de verdad”, hecho de agua congelada. El inventor de este monstruoso artefacto ha querido paliar el problema con un gel enfriante interno, como el que se usa para los chichones, pero convengamos en que hay formas más agradables de andar chupeteando siliconas.
Coso 114: Pseudópodo Mutante de Fritanga
Croquetas, tortillas, milanesas, rabas y hasta huevo frito no convocarían el mismo entusiasmo si no trajeran, a manera de “extra bonus”, esta suerte de apéndice o mutación surgida del contacto explosivo, artístico, jacksonpollockiano de la harina y el huevo con el aceite bien caliente. Tras un breve chisporroteo, la mescolanza adquiere las formas más inverosímiles e inquietantes, nacidas de la mente de un Lovecraft o un naturalista de planetas lejanos, sobresaliendo de la pieza alimentaria en sí como queriendo escaparse de la “caja” del diseño racional. A nivel papilar constituyen un especial delicatessen para el “alma de gordo”, como el borde de la pizza o la piel crocante de pollo. Se intuye que su separación de la pieza afritangada y posterior venta aparte (en frascos o cucuruchos de cartón) sería un gran éxito.
sábado, 29 de agosto de 2015
Coso 113: Cenicero de Playa en Forma de Cono
Sólo la esclavitud a la que los somete su repugnante vicio puede distraer a los fumadores del inquietante parecido que tiene este objeto con la pera de goma indispensable para la realización de un enema. No terminan allí los parecidos: Uno contribuye a la higiene ecológica, el otro a la higiene interior. Ambos tienen una vaga connotación sexual (o no tan vaga para los más desprejuiciados), sólo que mientras el uno es insertado sin más en la zona a estimular, el otro implica una violación simbólica, la del pionero que clava su bandera en la tierra virgen apropiándose de ella, en este caso diciendo “¡Me cago en su vida sana y su aire puro, bronceados e insulsos bañistas! ¡Mi receptáculo de humo y adicción servirá de marca territorial de mi enfermiza presencia!”, al tiempo que inserta fálicamente el dispositivo en la arena.
Coso 112: El “Cambiacanales Stick”
Hay “cosos” que resignifican por completo los cosos del pasado. Con la aparición del “Selfie Stick” (o “palo de la autofotis”), que logra el milagro de upgradear los más sofisticados dispositivos digitales con la ayuda de ni más ni menos que un palo, valoramos ahora en su justa medida a este elemento que nos acompañó en otras épocas. Cuando los controles remoto eran sólo un sueño y los viejos aparatos de TV contaban con un teclado en su parte frontal, no era desusado intentar un primitivo “zapping” sin moverse del sillón, presionando los botones mediante algún elemento oblongo, probablemente de madera, quizás parte integral de algún elemento para la limpieza, o sea un palo. La popularización del control remoto acabó con este elemento, tal como los teléfonos con campo antigravitatorio acabarán con el “Selfie Stick”.
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