jueves, 11 de agosto de 2016

¡PRESENTAN MONÓLOGO DEL CARDIÓLOGO (QUE CONTIENE UNA IMPECABLE LÓGICA INTERNA)!

(Entrás al consultorio del cardiólogo, el tipo está viendo su twitter, te ve y pega un salto, se agarra la cabeza y te empieza a increpar) Pero… ¿Vos estás loco, flaco? ¿Cómo vas a venir al cardiólogo? (lo mirás atónito) ¿Qué te pasa, te duele el pecho? Pero, ¿no sabés que venir al cardiólogo te pone mal (por el tema de que por ahí te encuentran algo) y entonces te pones pior y te duele más el pecho y capaz te da un soponcio acá mismo y ¡zas! Tenés que venir de nuevo al cardiólogo (salvo que te dé acá y entonces ya estás acá, pero igual es un bajón) y es un círculo vicioso? Noooo, flaco, no sé quién te mando a que vengas al cardiólogo que soy yo pero me parece que de medicina ni puta idea. ¡Jaj, jaj, jaj! ¡Al cardiólogo, tan luego, nada más ni nada menos! (Le grita a una recepcionista imaginaria) ¿Escuchó, señorita Gladys? ¡El señor tuvo la peregrina idea de venir al cardiólogo! (Asiente con la cabeza) Sí, sí, tal cual, tal como lo oye. Aparte como si el cardiólogo te evitara morirte de un paro cardiorrespiratorio, ¿no viste que quien más quien menos todo el mundo se muere de paro cardiorrespiratorio, incluso después de que le pagaron un tiro en la cabeza? ¡Si venir al cardiólogo sirviera para algo no se moriría nadie porque se podrían curar todos del paro cardiorrespiratorio y no es así! O vos viste que fuera así, no, ¿no? ¡No, no es así un carajo! (Grita) ¡EL CARDIÓLOGO! Mamita querida, y para peor encima de que ya te hace mal venir al cardiólogo por el miedo que te da venir al cardiólogo, el cardiólogo (que vendría a ser yo) no va que agarra y te dice que no comas esto, no hagas lo otro, no practiques tal posición erótica (acompaña esto último de un sugestivo arqueo de cejas) y ya eso te pasma, te estresa, te hace mal al tema por el que viniste al cardiólogo. Nooo, déjame de joder. (Golpea la mesa con el puño y te sobresaltás) ¡No vengas más al cardiólogo! Es el único consejo que debería dar un cardiólogo –por ejemplo yo- y ni siquiera sé si es buen consejo porque lo da un cardiólogo al que viniste al cardiólogo, el, la… (medio que se pierde) Bueno, el cardiólogo, listo quedamos en que no venís al cardiólogo. (Entrelaza los dedos y hace una sonrisa medio infantil pero medio como que da miedo) El cardiólogo, el cardiólogo, vaya tómese de estas (te da unos caramelos Sugus). Vaya, señor, vaya con dios y nada de venir al cardiólogo. Mmm.

5 comentarios:

  1. Disculpá hermano-caballero Podeti...qué te-le agarró, una editorragia?... digamoslo así para contextualizar en el tema médico. ¡No logra coagular el derrame de post?
    Casualmente anteayer fui al cardiólogo y esta mañana me sacaron sangre y la orina la entregué de motu propio. La semana entrante tengo que hacer un electro y luego un ecodoppler cardíaco.
    Si sobrevivo a todo, tal vez cuente algo.

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    1. Pero, y el cardiólogo lo dejó ir (al cardiologo)? Me parece un poco irresponsable

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    2. …si abriésemos el foco de su “impecable lógica interna”, tanto como para permitirle captar no ya sólo el tema de nuestra salud médica sino también algunos otros aspectos de nuestras vidas en este mundo de crueldades en que vivimos … ¡ay querido!...a qué oscuras y penosas conclusiones podríamos vernos arrojados…
      Para bien o no, hay otros asuntos,usted sabe, que manejan nuestras almas…
      En tragicus contradictio, caballero Esteban, estamos libres… aunque atrapados

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